domingo, 27 de mayo de 2012

Minicuento: Ruta 4

La mujer espera en el terminal que parece un gallinero con cercas de alambre de ciclón. Gente soez al hablar. Después de unos minutos de espera aparece un autobus mediano. El chofer de rostro y sonrisa amable, tiene un lunar en la mejilla izquierda. Dice a la mujer la ruta que lleva. Ella sube, ocupará el primer puesto desde donde lee un aviso colocado en el vidrio delantero que dice: "Viajando con tu príncipe". Puede sonrerir aún mientras llega a su destino.

Minicuento: Ruta 3

La mujer emprende un nuevo viaje. Después de haber recorrido media hora del trayecto, el chofer grita como loco: "agua, agua, aguaaaa". Un vendedor ambulante aparece entre los carros que transitan por la avenida de una ciudad que ahora atraviesan. Sirve dos vasos de agua al chofer que los traga con desesperación, continúa su trayecto corriendo como un demonio. La mujer se encomienda de nuevo a Dios y es salvada por segunda vez.

Minicuento: Ruta 2

La mujer viaja de noche en un Malibú destartalado. El chofer hace roncar el motor al pisar por completo el acelerador. La mujer se encomienda a Dios. Logra llegar viva.

Minicuento: Ruta 1

La mujer viaja de una ciudad pequeña hacia otra ciudad grande. El chofer tiene algunos dedos mutilados, los que le quedan para tomar el volante son deformes; un ojo cerrado, el otro semiabierto. Pericia en el manejo. Huele a gasolina a través de las ventanillas que distribuyen el aire acondicionado. La mujer le propone al chofer bajar un poco alguno de los vidrios de las puertas. El hombre responde con voz nasal: "No puedo". Una de las pasajeras que va en el asiento delantero realiza una llamada por su celular, insulta al padre de sus hijos quién no quiere concertar acuerdos de responsabilidades compartidas.  Los gritos de la mujer se sienten como venidos de otra dimensión. El olor a gasolina sigue filtrándose. El viaje será una pesadilla que durará tres horas.
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